Accidentes de tráfico: ¿cómo evitar el latigazo cervical?

Accidentes de tráfico: ¿cómo evitar el latigazo cervical?

El gran incremento del parque automovilístico existente en España unido a la gran densidad del tráfico provoca innumerables accidentes de tráfico en las carreteras y ciudades españolas.

Dentro de estos últimos las principales secuelas producidas en un gran número de casos suelen ser las del latigazo cervical lo que ha provocado un incremento considerable de reclamaciones en solicitud de compensación por los mismos a las que deben hacer frente las compañías aseguradoras.

Este tipo de lesión se produce cuando las personas que viajan en un coche sufren una contusión posterior en su cuello fruto de la embestida trasera o lateral del otro vehículo.

Es evidente que dentro de las medidas preventivas de esta lesión estarán las de conducir a una velocidad moderada, llevar abrochados los cinturones de seguridad o bien colocado el reposacabezas.

Los involucrados en un accidente en el que se produce un latigazo cervical pueden padecer desde leves molestias que desaparezcan en unos pocos días, hasta una cronificación de la lesión, que dure años.

¿QUÉ TIPO DE MEDIDAS PUEDEN DISMINUIR EL LATIGAZO CERVICAL?

Las lesiones producidas por un latigazo cervical pueden suponer una disminución de los ingresos de la persona que los sufre, sin embargo en los casos más graves pueden tener consecuencias realmente desastrosas.

Estas contracturas cervicales suelen producir confusión y desorientación temporal, dolores de cabeza de mayor o menor intensidad y en ocasiones un cuadro vertiginoso asociado a las mismas.

El movimiento del cuello se verá limitado apareciendo el dolor al hacer determinados movimientos.

Para reducir los daños causados en los tejidos blandos del cuello y reducir la severidad de este tipo de lesiones será necesario proteger el cuello en caso de accidente.

La contractura es producida por la compresión súbita y posterior extensión de los tejidos blandos del cuello ya que al chocar su vehículo, la cabeza es lanzada hacía detrás y hacia delante comprimiendo estos.

En una fracción de segundo su cabeza rebota y se lanza hacia delante y este movimiento brusco se extiende a los tejidos del cuello generando lo que se denomina latigazo cervical.

La medida más eficaz para evitar este tipo de lesión suele ser la de posicionar correctamente el reposacabezas con lo que se consigue disminuir la distancia mínima entre la parte posterior del cráneo y este elemento de protección, por lo que si un vehículo golpea la parte trasera de su coche solo puede haber dos o tres centímetros de recorrido.

Lo anterior reduce significativamente el factor de compresión y simultáneamente reduce el movimiento de la cabeza evitando su lanzamiento hacia delante y rebote hacia atrás.

Esta sencilla medida puede ayudar a evitar este tipio de contractura cervical llamada latigazo, reduciendo el factor de compresión y al mismo tiempo el movimiento de la cabeza.

José Alberto Andrío Espina

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