Ascensores: ¿es necesario el consentimiento del propietario afectado por la servidumbre?

Cuando una Comunidad de Propietarios que no tiene ascensor, decide la instalación de este aparato puede encontrarse con la desagradable situación de que no hay espacios comunes para instalar la máquina del elevador, ni hueco para poder instalar el aparato.

En estas situaciones, una vez tomado el acuerdo mayoritario por la comunidad de acuerdo con el régimen de mayorías legamente establecido según la ley de Propiedad Horizontal, deberá pedir a uno de los comuneros que le ceda un espacio privativo del mismo, para poder efectuar la susodicha instalación del ascensor.

En estos supuestos el propietario del espacio privativo puede acceder a tal petición o puede simplemente mostrarse en desacuerdo.

Si el propietario que debe ceder el terreno privativo, es decir, propio para su uso,  acede a la petición de la comunidad, se planteará el problema de cómo resarcirlo de tal perdida.

Pero veamos el supuesto contrario, es decir, que no  nos da su consentimiento expreso y cuáles son las posibles soluciones.

En estas situaciones cabe preguntarse si es necesaria la asistencia  del propietario afectado.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado al respecto y ha declarado como doctrina jurisprudencial que la instalación de un elevador en una Comunidad de Propietarios que carece de ese servicio, es considerada como un tema de interés general.

Por tanto en estos casos se permite la constitución de una servidumbre, donde se deberán indemnizar los daños y perjuicios derivados por la pérdida de ese espacio privativo o espacio que aun siendo común era de uso exclusivo.

Por tanto siempre que concurran las mayorías legamente establecidas para la adopción del acuerdo, no será perceptivo el consentimiento del afectado directamente. Y todo ello sin que el gravamen impuesto por la servidumbre, pueda suponer una pérdida de habitabilidad y funcionalidad del espacio privativo.

Por tanto el problema tiene respuesta, haciendo una ponderación lógica de los elementos jurídicos que tienen que ser protegidos, que son los siguientes:

–          El propietario no deberá ver perjudicado su derecho de propiedad ni alterado.

–          El derecho de la comunidad a poder instarla un ascensor en el que se tenga en cuenta el alcance de esa obra sobre el elemento privativo, que pueda impedir o mermar sustancialmente su aprovechamiento.

La instalación del ascensor en estos casos garantizara la accesibilidad y habitabilidad general del inmueble.

La constitución de esta servidumbre, evidentemente deberá ser indemnizada por los daños y perjuicios, incluso los supuestos en que haya que ocupar un espacio privativo y que el gravamen impuesto no suponga perdida de accesibilidad y habitabilidad de dicho espacio, es decir, que no desaparezca la posibilidad de aprovechamiento que resulta a favor del que tiene la condición de previo sirviente, o sea del que tiene que ceder el espacio.

A&A Abogados

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