Cómo redactar cartas de requerimiento de pago

Cómo redactar cartas de requerimiento de pago

Cuando estamos considerando escribir una carta reclamando nuestro dinero a un deudor, nos movemos en un frágil equilibrio entre la conservación del cliente, y simultáneamente, una petición desagradable como es la reclamación de una deuda.

Por tanto, deberemos meditar previamente siempre cuál es el contenido y cuál es nuestro objetivo, ya que la finalidad última será recuperar nuestro dinero.

Este tipo de cartas no deben ser agresivas, pero tampoco demasiado amables.

Lo primero que deberemos hacer es tener a nuestra disposición toda la información del cliente moroso, antes de ponernos a redactar el contenido.

Igualmente, será necesario tratar al deudor con el debido respeto pero con un tono firme y educado, debiéndose evitar todo tipo de descalificación o crítica hacia este que pueda dañar su autoestima.

Se debe ser previsor y cuidadoso con la privacidad del deudor ya que los Tribunales han condenado a Empresas de Recobro que enviaban a los morosos, tarjetas de grandes dimensiones con colores chillones y en grandes letras una reclamación del pago de una deuda.

Tampoco se podrá indicar en el sobre que el documento que lleva dentro es la reclamación de una deuda.

El Tribunal Supremo ha señalado que la remisión de cartas por parte del acreedor en cuyo sobre se expresaba de alguna forma la reclamación de la deuda, es un medio que lesiona o denigra la dignidad de la persona y vulnera el honor del sujeto afectado.

Pero volviendo al contenido de lo que es una carta de reclamación, debemos señalar que el principal objetivo es que el deudor lea la totalidad del documento.

Se debe comenzar con un tono neutro, sin censuras de ningún tipo, ni agresiones, pero tampoco pediremos disculpas por enviar la carta de reclamación.

Presentaremos los hechos de una forma clara y objetiva, dejando caer todo lo que se deduce y deriva de los mismos, evitando cualquier tipo de expresión que puedan ocasionar un litigio comercial sobre el producto o servicio recibido.

Señalaremos igualmente cuales son los beneficios que obtendrá con el pago y las consecuencias negativas que podría deducirse de mantener la morosidad.

Todo esto lo explicaremos de forma razonada con argumentos firmes, pero no agresivos.

Igualmente, deberemos proponer al cliente deudor la forma de liquidar la deuda mediante transferencia bancaria ya que es la forma más segura de recibir el dinero que se nos adeuda.

Si el deudor no paga ni contacta deberemos reflexionar antes de enviarle una carta de ultimátum.

Como regla general puede decirse que el acreedor no puede amenazar con Demandas Judiciales si realmente no está dispuesto a hacerlo, ya que caerá en el más absoluto descrédito.

Es corriente, que desde la primera carta de reclamación suave hasta la última con minación den ultimátum, haya varias intermedias en las que se va incrementando progresivamente la dureza del contenido.

A&A Impagados.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.Más información sobre cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies