Comunidades de propietarios: instalación de ascensores o cambio

Comunidades de propietarios: instalación de ascensores o cambio

La instalación de un ascensor en una Comunidad de Propietarios, suele representar uno de los casos de mayor conflictividad en una Comunidad de vecinos.

No son infrecuentes las situaciones, en que alguno de los copropietarios se oponga tanto a la instalación, como al mantenimiento de dicho elemento común.

La instalación de un ascensor, puede ser como elemento nuevo o en sustitución de uno anterior.

Para llevar a cabo la instalación, deberá haber acuerdo con las mayorías de los vecinos, de acuerdo con la Ley de Propiedad Horizontal y se deberá contar siempre con el consentimiento de los propietarios de los bajos y primeros.

Pero el mayor problema puede suceder al existir algún copropietario que se oponga a la instalación y mantenimiento del servicio, pero sin embargo este utilizando las prestaciones del mismo, en cuyo caso la Comunidad, no podrá privarle del uso del servicio en aplicación del artículo 11  de la ley de Propiedad Horizontal.

La Ley señala que si la cuota de instalación excede de tres mensualidades ordinarias de gastos comunes, el vecino no conforme no resultara obligado ni siquiera en el caso de que no pueda privársele de dicho beneficio o ventaja.

Cuando en una comunidad existen personas con minusvalías, bastara con el acuerdo mayoritario de las tres quintas partes de los copropietarios y todos los vecinos vendrán obligados a abonar los gastos derivados de la instalación del elevador.

Otro caso completamente distinto, es la sustitución o reparación de estos, en cuyo caso habrá de tomarse el acuerdo únicamente por la mayoría de los copropietarios, utilicen o no el ascensor los propietarios disidentes no estarán obligados a pagar los costes de sustitución, cuando esta no sea necesaria según la Delegación de Industria, es decir, se pueda obtener la reparación del elevador deteriorado.

Una cuestión que plantea grandes dificultades, es cuando los bajos o locales niegan a abonar los gastos de la instalación de un nuevo elevador.

Una vez conseguido el acuerdo mayoritario por tres quintas partes de los copropietarios, debe considerarse que este es una mejora para el edificio, que ofrecerá una valoración del inmueble superior y que obligará a todos los condueños, incluidos los bajos a mantenerlo.

Supuesto completamente distinto, es el de aquello que no lo utilizan, porque ocupan bajos o locales, que pueden quedar exonerados por la Junta de Propietarios de los gastos de mantenimiento pero no de la instalación.

A&A Abogados

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.Más información sobre cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies