Concurso de acreedores: otros efectos sobre la capacidad del deudor

Concurso de acreedores: otros efectos sobre la capacidad del deudor

La situación de intervención o de suspensión del Concursado arrastra otros efectos limitativos de su capacidad para ciertas actuaciones.

De este modo, en cuanto no tiene la libre disposición de sus bienes, el Concursado suspendido en sus facultades patrimoniales no puede aceptar la herencia que le corresponda.

Esta aceptación la deberá realizar la Administración Concursal y el sometido a intervención, solo podrá aceptarla con la autorización de dicha Administración.

Del mismo modo, solo podrá solicitar la partición de la herencia con la asistencia del Administrador.

Sí que poseerá, en cambio, la facultad de testar ya que es conservada por el Concursado.

Otras limitaciones son la prohibición para ser tutor, curador o defensor de menores incapacitados.

Esta prohibición solo pesa sobre el concursado si se abre en la fase de liquidación, aunque antes de ella, ya estuviese en situación de suspensión.

La declaración de Concurso, por si misma, no es causa de disolución judicial de las Sociedades Gananciales a petición de un cónyuge, ni de extinción del régimen de participación.

Sí que lo es, la inclusión de los bienes gananciales en la masa activa.

Otras muchas limitaciones y prohibiciones no corresponden al concursado, más que cuando resulta inhabilitado por haber sido calificado el concurso como culpable.

¿CÓMO AFECTA EL CONCURSO A LA CAPACIDAD PROCESAL DEL CONCURSADO?

El Concursado suspendido en sus facultades de administración y disposición, carece de capacidad para ser parte en los Procesos Judiciales relativos a tales bienes, derechos y obligaciones.

En cambio, los sometidos a intervención, si que gozan de dicha capacidad.

En cualquier caso, tampoco se hayan en el pleno ejercicio de sus Derechos Civiles, por lo que tanto aquellos como estos, no pueden comparecen en Juicios sino representados por la Administración Concursal al carecer de Capacidad Procesal o tenerla limitada.

En los casos de suspensión, la legitimación para el ejercicio de acciones del deudor de índole no personal corresponde a la Administración Concursal.

En las demás acciones podrá comparecer el propio deudor, pero precisando la conformidad de los Administradores Concursales para interponer demandas o recursos.

En caso de intervención, el deudor puede actuar en Juicio pero necesita la conformidad de la Administración Concursal para interponer demandas o recursos que puedan afectar a su patrimonio.

Finalmente, en cualquier situación, el deudor podrá personarse y defenderse separadamente en los Juicios que promueva la Administración Judicial, pero las costas de su actuación no serán consideradas relictos de la masa.

Similares reglas rigen para los Juicios Declarativos iniciados y en tramitación antes de la declaración del concurso en los que el deudor sea parte

Si el deudor está en situación de suspensión, será sustituido por la Administración Concursal a la que, una vez personada, se le concederá un plazo para que sean instruidas las actuaciones.

La Administración Concursal necesitara autorización del Juez del Concurso para desistir, allanarse o transigir.

En caso de intervención, el deudor conservara la capacidad para actuar en Juicio y podrá seguir haciéndolo en los ya iniciados y pendientes, pero necesita autorización de la Administración Concursal para desistir, allanarse o transigir cuando la materia litigiosa pueda afectar a su patrimonio.

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