Cuando la deuda es pagada por un tercero

Cuando la deuda es pagada por un tercero

Teóricamente, es el deudor el que debe hacer siempre el pago de lo que se debe, pero la Ley permite que puedan ser otras personas las que realicen el pago, por lo que en algunas ocasiones se puede solucionar el pago de la deuda al proveedor acreedor mediante el pago de un tercero.

El Código Civil prevé esta posibilidad de pago por terceros al establecer que puede realizar el pago cualquier persona, tenga o no interés en el cumplimiento de la obligación y todo ello aunque lo pueda ignorar el deudor.

El que paga por un tercero puede reclamar al deudor lo que hubiese pagado por él.

Es evidente que al acreedor lo único que le interesa es la satisfacción del crédito y poco le importa quien sea el que realice el pago. Por tanto, nuestro Derecho admite el pago de un tercero como medio extintivo de la obligación.

El pago de terceras personas puede realizarse de las siguientes formas:

  • El pago lo puede hacer por cualquier persona aunque no tenga nada que ver con la deuda.

  • El tercero puede actuar por motivos meramente humanitarios o altruistas.

  • No es necesario que el tercero sea representante o tenga poder legal del deudor.

  • El tercero puede actuar con el consentimiento del deudor, o incluso, sin el conocimiento de este.

  • El deudor puede desconocer que haya otra persona que extinga su obligación.

El pago realizado por tercero origina a favor del que lo haya efectuado una acción de reembolso, esto quiere decir que el que paga en nombre de un tercero puede reclamar del deudor lo que hubiese pagado por él.

No obstante, existe una excepción a este supuesto y es cuando hubiese existido oposición anticipada y expresa del deudor.

La oposición del deudor al pago puede originarse porque a este no le resulte beneficioso el que ya se liquide la deuda, porque podría poner obstáculos procesales al acreedor, que hubiesen extinguido o disminuido su responsabilidad económica.

Con el pago hecho por un tercero se produce una subrogación de este en la posición del primitivo acreedor, pasando a ostentar por tanto, un Derecho de Crédito con todas sus consecuencias.

Sin embargo, esta subrogación solo se produce cuando haya existido previamente un consentimiento o conocimiento sin oposición por parte del deudor.

Cuando exista oposición expresa o desconocimiento del deudor, la subrogación no se produce y al tercero solamente le queda la acción de reembolso frente al deudor originario.

A&A Impagados.

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