Excedencia por cuidado de familiares

Excedencia por cuidado de familiares

TU ABOGADO RESPONDE:

Parece que los problemas en casa se van incrementando progresivamente, no aprendo a convivir con ellos, la angustia me invade, el volumen de trabajo en el Hospital es excesivo, y me encuentro cada día más preocupada por la salud de mi padre que, desgraciadamente, se ha cruzado en cama y la enfermedad parece crónica e irreversible, según opinión de los médicos que lo atienden. La responsabilidad familiar, con mi padre enfermo, me ha hecho pensar en solicitar una excedencia en mi empresa. Este tiempo me serviría para coger fuerzas, serenarme y pensar en como reorientar mi carrera.

Pero, ¿puedo solicitar la excedencia y trabajar en otra empresa? Durante este tiempo, ¿cómo se me consideraría, cómo un parado?, ¿Puedo acceder a cursos de formación mientras estoy en esta situación?

Estimada Carmen:

Veo, por lo que me cuentas, que este último periodo está siendo muy conflictivo para ti, a tu amplio volumen de trabajo, con nuevas funciones de las que hacerte cargo, sumas la enfermedad de tu padre, por la que necesita una especial atención, que te produce preocupación y cansancio.

Me hablas de la necesidad de cambiar de situación y piensas en una excedencia voluntaria, pero esto que parecería una solución a los problemas, también te plantea dudas. Yo voy a intentar informarte de las posibilidades laborales aplicables a tus circunstancias para que después tú, con un mayor conocimiento, adoptes la decisión que más te convenga.

Señalarte que, además de la excedencia voluntaria, existe la forzosa, aplicable en tu caso por estar pensada para el cuidado de un familiar de segundo grado por consaguinidad o afinidad, como es un padre, siempre que este cuidado esté motivado por razones de edad, accidente, enfermedad o discapacidad, que le imposibilite para valerse por si mismo, todo esto cuando no

tenga una actividad retribuida.

El inconveniente es que sólo podría durar un año, salvo que tu convenio sectorial lo mejore, pero en este año conservarías el derecho de reincorporarte a tu puesto de trabajo, al mismo en cuanto categoría y lugar de desempeño, y mantendrías la antigüedad en la empresa.

A efectos de Seguridad Social, estarías en situación asimilada a la alta, lo que te daría derecho a todas las prestaciones, salvo la de maternidad e incapacidad temporal. Además, este año tendría la consideración de periodo cotizado a efectos de tu futura jubilación, y la empresa podría contratar interinamente a otra persona para que ocupara tu puesto, con los consiguientes descuentos en materia de la cotización a la Seguridad Social.

Conservarías tus derechos en cuanto a los cursos de formación ofertados por la propia empresa, pero no de aquellos que vayan dirigidos a desempleados, o empleados autónomos o por cuenta ajena del INEM.

Si durante el tiempo que disfrutaras de la excedencia se motivara otro hecho que te hiciera acreedora de una nueva excedencia, podrías solicitarla, poniendo fin a la ya obtenida, y empezando de nuevo a contar el periodo de un año. En este caso, el derecho ya no sería a tu mismo puesto de trabajo, sino a uno del mismo grupo profesional o de categoría equivalente.

Si a pesar todo esto que te digo sigues pensando que la mejor solución es una excedencia voluntaria, debes saber que es requisito indispensable llevar trabajando ya en la empresa, como mínimo, un año, y haber transcurrido cuatro desde la anterior excedencia voluntaria obtenida.

Su concesión es por un tiempo de entre dos y cinco años, La excedencia no extingue el contrato de trabajo pero no tienes derecho a conservar tu mismo puesto, sólo permanece un derecho preferente de reingreso, si existe vacante en la empresa, de igual o similar categoría, en el momento quieras volver.

Este periodo no se computa a efectos de antigüedad, y estarás de baja en la Seguridad Social, con lo que no tendrás derecho a las prestaciones de ningún tipo, ni por desempleo, ni asistir a cursos de formación ofrecidos por las Comunidades Autónomas o la propia empresa.

A favor tienes la posibilidad de desempeñar cualquier trabajo durante la excedencia, similar o no a tu ocupación habitual, ya que la Jurisprudencia de los Tribunales exime al trabajador del deber de no-concurrencia con la actividad de la empresa.

Espero que con estas explicaciones haya respondido a todas tus preguntas y te ayuden a meditar sobre cuál es la opción que mejor satisface y más conviene a tus intereses.

Un saludo.

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