La arterioesclerosis como enfermedad invalidante

La arterioesclerosis como enfermedad invalidante

La arterioesclerosis es un proceso degenerativo de las arterias propio de edades avanzadas.

Toda persona mayor suele presentar alteraciones más o menos generalizadas a distintos niveles de las arterias compatibles con una arterioesclerosis, y sin embargo la calidad de vida ser buena y no tener síntomas importantes.

Cuando el cuadro de arterioesclerosis se presenta en personas jóvenes, o mayores pero con sintomatología y repercusión funcional debe admitirse su naturaleza como enfermedad.

Las alteraciones de los vasos, entre las que tienen especial importancia las placas de ateroma, producen la estrechez de las arterias y pérdida de su funcionalidad.

Las placas oclusivas pueden dar lugar a diferentes complicaciones de tipo agudo o subagudo produciendo falta de riego a determinadas partes del cuerpo que puede ser local o territorial.

La calidad y cantidad de las placas de ateroma y el lugar donde se asienten van a determinar la gravedad del proceso y su repercusión funcional.

Cuando el proceso es generalizado se instaura un síndrome complejo por estar implicados todos o la mayor parte de los aparatos del cuerpo humano en un grado o en otro.

Lo más frecuente es manejar la arterioesclerosis como una enfermedad localizada topográficamente y así hablaremos de arterioesclerosis cerebral, aórtico o renal.

Cada una de ellas va a dar síntomas muy diferentes y tener una repercusión distinta no solo en función del grado sino del órgano que afecte.

¿CUAL ES SU ORIGEN Y TRATAMIENTO?

El proceso no tiene un tratamiento que pueda atacar el origen sin embargo puede mejorarse, e incluso disminuir su curso evolutivo al hacerlo menos progresivo y agresivo pero nunca curar sus efectos ni hacer regresar la mayor parte de ellos.

Las placas de ateroma difícilmente van a disminuir su tamaño cuando son antiguas y antes de calcificarse, es posible actuar sobre ellas con terapias de dudosa eficacia, pero posteriormente no.

LA ARTERIOESCLEROSIS, ¿CÓMO SE VALORA A EFECTOS DE INCAPAACIDAD LABORAL?

A la hora de valorar la invalidez, dado que el cuadro es lento y progresivo, será necesario conocer el tiempo de evolución del proceso así como los tratamientos empleados, en definitiva, las características externas sintomáticas de la evolución de la enfermedad.

En los procesos de incapacidad se utiliza con mucha frecuencia y poca fundamentación esta lesión ya que es difícilmente objetivable por su inespecificidad.

La repercusión funcional en relación con el grado de estenosis, junto al nivel donde se asienta determinará el grado de incapacidad que pueda originar, que en la mayor parte de los casos irán de la total a la absoluta.

Lo que verdaderamente lleva la invalidez es la insuficiencia del órgano que deja de recibir el suficiente flujo sanguíneo por lo que en los procesos de incapacidad se manejan más los términos de insuficiencia orgánica con carácter primario, aunque posteriormente se añada que es de tipo arterioesclerótico para determinar el agente que lo causa.

Algunas variedades de arterioesclerosis muy localizadas suelen tener tratamiento quirúrgico generalmente paliativo como el caso de que estén afectados uno o más vasos coronarios de tipo local en los cuales se podrán realizar un pontaje o by-pass aortocoronario.

Fdo. José Alberto Andrío Espina.

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