La fianza mercantil

La fianza mercantil

La Fianza como figura jurídica independiente está regulada en nuestro Código Civil, sin embargo al hablarse de empresarios, la figura está regulada en el Código de Comercio.

Este señala que será calificado como mercantil todo afianzamiento que tuviera como objeto asegurar el cumplimiento de un contrato mercantil, aun cuando el fiador no sea comerciante.

La Fianza Mercantil siempre se debe establecer por escrito.

Esta tiene algunas limitaciones a efectos prácticos, esto quiere decir que el fiador mercantil tiene los mismos derechos que el fiador civil, es decir, los de orden, exclusión y división.

El beneficio de orden significa, el derecho que tiene el fiador por el cual, en caso de incumplimiento de la obligación por parte del deudor, se deberá reclamar previamente a este. Y solo después de agotar todas las posibilidades, al fiador.

El beneficio de exclusión quiere decir que el fiador puede oponerse a hacer efectiva la fianza en cuanto no se hayan subastado todos los bienes del deudor.

El beneficio de la división, hace referencia a que cuando hay varios fiadores, la deuda se divide proporcionalmente entre todos ellos.

Por consiguiente, en la Fianza se obliga al acreedor a dirigirse en primer lugar contra los bienes del deudor originario, antes de que se pueda reclamar al fiador, e igualmente, se deberá de demostrar en estos casos la insolvencia del primitivamente obligado, y que se han agotado todos los recursos legales para el cobro de la deuda a este.

Cuando la fianza se presta de forma solidaria, el fiador quedará obligado en los mismos términos que el deudor primitivo, de modo que, si se produce un incumplimiento de este, el acreedor puede dirigirse de forma simultánea o sucesiva contra el deudor o fiador.

Así, se puede solicitar el embargo de la totalidad de los inmuebles o activos financieros de los dos.

La fianza puede realizarse para una operación determinada o para un conjunto de operaciones mercantiles, bien con carácter indefinido, o durante un plazo determinado.

La regulación legal de la fianza no obliga a que este contrato sea realizado ante Notario, por lo tanto, podrá realizarse en Documento Privado.

Cuando los fiadores niegan su firma, habrá que acudir a pruebas préciales para acreditar que la misma corresponde a esas personas. Sin embargo, este problema puede evitarse cuando el afianzamiento se produce ante Notario, ya que este da Fe Pública de los acordado.

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