La incapacidad temporal: concepto

La incapacidad temporal: concepto

La incapacidad temporal anteriormente denomina de incapacidad laboral transitoria se produce cuando a consecuencia de una alteración de la salud del trabajador que requiere asistencia sanitaria, este no puede desempeñar temporalmente su contenido laboral.

El concepto de incapacidad temporal se construye a partir de tres elementos que son alteración de la salud, impedimento para trabajar y asistencia sanitaria.

Este último es un requisito necesario en la medida en que si la prestación se justifica en la imposibilidad de trabajar originada por la alteración de la salud es necesario su control, eludiendo posibles fraudes y facilitando la mejoría que permita la reincorporación al trabajo.

La asistencia sanitaria suele ser prestada por los Servicios Sanitarios Públicos, aunque es posible que dicha asistencia las presten las Mutuas de Accidentes de Trabajo o incluso las propias empresas cuando tienen convenios de colaboración voluntaria.

La prestación económica por esta incapacidad trata de cubrir la falta de ingresos que se producen cuando el trabajador debido a una enfermedad o accidente, esta imposibilitado temporalmente para trabajar.

REQUISITOS PARA COBRAR LA INCAPACIDAD TEMPORAL

Para recibir la prestación de asistencia sanitaria con resultado de baja médica es preciso estar afiliado o en alta o situación asimilada al alta.

Sin embargo cuando es derivada de accidente de trabajo o enfermedad profesional se consideran de pleno derecho afiliados en alta aunque el empresario haya incumplido sus obligaciones de forma que no perjudique al trabajador y no pierda su derecho a la protección.

Esta situación de alta de pleno derecho se aplica también en el caso de trabajadores extranjeros que carezcan de al autorización administrativa para trabajar.

Se consideran como situación de alta especial la huelga legal o cierre patronal, el desempleo involuntario con percepción de prestación contributiva o las situaciones del trabajador durante el periodo de vacaciones anuales retribuidas.

Igualmente cuando se está en suspensión de empleo y sueldo, o el traslado por la empresa fuera del territorio nacional.

Finalmente se requiere tener cubierto el periodo de cotización en los que se exige en los casos de enfermedad común el acreditar 180 días cotizados en los 5 años anteriores a que se produzca la enfermedad. En el supuesto de accidente sea o no laboral no se exige periodo de cotización previa.

En el caso de trabajadores a tiempo parcial, se computarán solo las cotizaciones efectuadas en función de las horas trabajadas, tanto ordinarias como complementarias, calculando su equivalencia en días teóricos de cotización.

Cuando se realicen simultáneamente más de una actividad a tiempo parcial, se sumarán los días teóricos de cotización acreditados en las distintas actividades tanto en las situaciones de pluriempleo como de pluriactividad en las que deba aplicarse el cómputo reciproco.

En estos casos se deberá tener en cuenta respecto de los trabajadores a tiempo parcial que en ningún caso podrá computarse un número de días cotizados superior al que correspondería de haberse realizado la prestación de servicios a tiempo completo.

Por tanto la finalidad de la incapacidad temporal es facilitar al beneficiario unos ingresos económicos durante el tiempo que permanece en situación de baja médica e incapacitado para el trabajo.

No se consideran situaciones asimiladas al alta el cierre o huelga patronal y la excedencia para el cuidado de hijos o familiares, ni el inicio de un proceso de incapacidad temporal tras la finalización de otro, si se ha producido durante ese tiempo la extinción del contrato de trabajo.

Fdo. José Alberto Andrío Espina

 

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