Las azoteas como elemento común

Las azoteas como elemento común

Entre los elementos de un edificio, que son necesarios para su uso y disfrute nos encontramos algunos como el vuelo, las cubiertas o azoteas que constituyen un elemento común en copropiedad de la Comunidad que en ningún caso es susceptible de enajenación o división.

Máxime si, en escritura de obra nueva y de compraventa, la azotea no figura en ningún momento, como anexa en calidad del elemento privativo de un piso.

Por tanto las obras realizadas en las mismas, por acuerdo de la Junta de propietarios, obligaran a estos al pago de las cantidades correspondientes por pisos y tales obras deberán ser consideradas como obras de reparación de la casa y no implicaran en ningún caso innovación ni modificación alguna.

Debe derivarse del espíritu de la ley, que si no consta otra cosa en los Estatutos del edifico o en la Declaración de Obra Nueva, todos copropietarios estarán obligados al pago de la reparación  de las mismas.

La realización de obras en una azotea, bien para evitar filtraciones en las viviendas inferiores o incluso para adecentamiento o adorno, no puede de modo alguno insertarse entre las que impliquen modificación del título constitutivo, es decir, declaración de obra nueva.

Y aunque la azotea sea siempre un elemento común, puede en algunos casos ser de uso privativo de alguno de los propietarios, los cuales han de permitir que los demás pases y disfruten de la misma, a efectos de reparar los servicios generales y elementos comunes.

OBRAS EN EL ATICO Y BUHARDILLAS

En ocasiones algún copropietario, tiene la tentación de realizar obras en el último piso del edifico que tiene una amplia terraza, y tiene la condición de privativa en su uso, por estar destinada al uso exclusivo de su titular.

Para tales modificaciones, según la Ley es necesaria la unanimidad de los propietarios, siendo inadmisibles salvo los casos de acuerdo de todos los copropietarios la realización de obras, que supongan una modificación de la traza del edificio, aunque no se dañase la estructura o solidez del mismo.

En las buhardillas el problema es similar al de los áticos y aunque en muchas ocasiones no son accesibles a los propietarios de los pisos, la realización de obras en elementos comunes del edificio sin autorización de los copropietarios, alterando la estructura del edificio y afectando lógicamente al título constitutivo, implicaran una clara contravención de la ley de Propiedad horizontal por lo cual el propietario podrá ser condenado a demoler las obras cuestionadas reponiendo la situación al estado que tenía antes de realizar tales obras.

   A&A Abogados

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