Las cartas de reclamación de deudas

Las cartas de reclamación de deudas

Las cartas de reclamación tienen siempre un doble objetivo, por un lado pretenden la recuperación del dinero que nos adeuda el cliente, y por otro lado intentaremos siempre mantener la relación comercial con el mismo.

Por tanto, las cartas de reclamación de un impagado, siguen siendo un instrumento eficaz cuando son utilizadas de la forma correcta, y aunque es un sistema mucho menos efectivo que el teléfono, que es muy personal, es más económico que este.

Las cartas, utilizando las nuevas tecnologías existentes, pueden ser realizadas incluso por proveedores externos, a los que la empresa acreedora únicamente deberá enviar a través de Internet los ficheros electrónicos correspondientes y el proveedor realizará todas las funciones necesarias para que la carta llegue al deudor.

La principal ventaja de la correspondencia es fomentar y estimular una respuesta por parte del deudor, lo cual resulta mucho más barato que emplear el tiempo del personal de la empresa y negociar un acuerdo efectivo, con su plan de pagos correspondiente.

Pero las cartas pueden servir igualmente para reforzar las gestiones telefónicas, puesto que si el deudor ha recibido previamente una o varias misivas, no podrá alegar que desconocía la existencia de la deuda.

¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DE LAS CARTAS DE RECLAMACIÓN?

La finalidad esencial de una carta de reclamación, es informar de la existencia de un impagado, fomentar y motivar al moroso para que llame al acreedor, conocer por qué no se ha pagado la deuda a tiempo y provocar el pago o una solución favorable a corto plazo.

Por tanto, el objetivo fundamental de cualquier carta de reclamación de pago, es que el deudor la lea en su totalidad en el momento de recibirla.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS, VENTAJAS E INCONVENIENTES?

Las principales ventajas son: dejar constancia escrita de la reclamación y permitir que esta sea rápida.

Por otro lado, el inconveniente que tienen las mismas con su bajo nivel de efectividad, y muchas veces no llegar a la persona que tiene la capacidad para ordenar el pago.

En la actualidad existen múltiples sistemas automatizados de envío de cartas, pero se debe tener siempre la precaución de no enviar un modelo predeterminado, ya que la carta debe ser personalizada y adaptada al deudor.

Las cartas deben enviarse siguiendo un orden prefijado de apremio al deudor, con plazos cortos e incrementando el grado de dureza contra el moroso contumaz, al cual se le deben enviar misivas más intimidatorias, trasmitiendo la sensación de urgencia, pero siempre dentro de la legalidad.

A&A Impagados

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