Las excusas de un mal pagador

Las excusas de un mal pagador

Las excusas forman parte esencial de las maniobras dilatorias de todo moroso.

Los malos pagadores, siempre intentarán motivar y justificar su desastroso comportamiento, por eso cuando el acreedor le reclama el pago, siempre hay algún motivo que le sirva para descargar su culpa y ganar tiempo.

Las excusas del mal pagador tienen una doble finalidad, ya que por un lado le permiten quedar bien ante el acreedor (o al menos eso es lo que el piensa), y por otro consigue dilatar el plazo de pago, tranquilizando al acreedor.

Las excusas pueden ser innumerables, y el argumento utilizado por el deudor dependerá de su imaginación y originalidad, aunque puede decirse que en la mayor parte de los casos, las justificaciones, siguen un patrón más o menos predefinido y se repiten en la práctica.

Las excusas pueden ser de tres tipos:

  1. Objetivas: están fundamentadas en algún hecho real, algún argumento auténtico para tratar de dificultar el pago. Un buen ejemplo de esto sería una situación desgraciada del deudor, como habérsele quemado la empresa.

El acreedor en estos casos tendrá que superar con firmeza, las objeciones que le va poniendo el moroso, pero nunca decirle que está faltando a la verdad, o que es un embustero.

Todos los elementos previos relevantes como las conversaciones telefónicas con el deudor, la documentación escrita importante, y los correos electrónicos, permitirán al acreedor, superar fácilmente los pretextos del moroso, al poder destruir fácilmente las contradicciones en las que cae.

Las más comunes son las siguientes:

  • el importe de la factura no es correcto.

  • La factura no ha sido autorizada todavía por la Dirección, para poderla abonar.

  • No nos ha llegado esta.

  • El género servido no es el solicitado en el pedido.

  • La mercancía ha llegado incompleta.

  • El mayor de los absurdos, se plantea el deudor afirma que no ha recibido la mercancía, y resulta que el acreedor tiene delante de sí los albaranes de entrega firmados por la recepción de los bienes facturados.

  1. Subjetivas: son aquellos motivos que se inventa el sujeto moroso para no pagar y que no tienen ningún fundamento real en la práctica, para poder justificar el impago. Como pueden ser:

  • No hay motivo para ponerse así, puesto que sólo se deben 6.000 euros y somos una pequeña empresa.

  • De haber sabido que ustedes eran tan rígidos a la hora de cobrar, hubiésemos elegido a otro proveedor.

  1. Absurdas: son auténticos dislates que se inventa el deudor para evitar el pago, o retrasar el mismo, como por ejemplo las siguientes:

  • Mi marido está en el hospital con los dos brazos y las dos piernas rotas, y por tanto no puede firmar ningún cheque.

  • Intentamos hacerle una transferencia pero había mucha cola en la ventanilla de la sucursal bancaria y no pude esperar.

  • La grave situación del país, que atraviesa por una gran crisis económica, hace que todos nos encontremos sin liquidez.

  • La culpa es de ustedes por haberme atrasado el pago, ya que yo nunca me hubiera arriesgado a dar facilidades de pago a una empresa como la mía.

A&A Impagados

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