Las somatizaciones gastricas, ¿pueden generar invalidez?

Las somatizaciones gastricas, ¿pueden generar invalidez?

La somatización es el proceso a través del cual el organismo de muchos individuos transforma los conflictos emocionales en malestar físico de carácter crónico, siendo las más frecuentes las de tipo estomacal

Así esas personas cuando enfrentan un problema grave manifiestan un cuadro clínico propio de un padecimiento gastrointestinal sin que los medicamentos les produzca efecto alguno

En estos casos el paciente va de un medico a otro sin conseguir ningún tipo de resultado positivo, al desconocer que su problema es psicosomático es decir que quien causa los síntomas es la mente y no el cuerpo.

Generalmente los males psicosomáticos se caracterizan por existir un conflicto psicológico no resuelto.

Más que una enfermedad su estado se caracteriza por unas serie de síntomas como la inestabilidad emocional y la irritabilidad gástrica sin causa orgánica aparente que los justifique.

Gran parte de las enfermedades psíquicas tienen manifestaciones orgánicas, entre las que cabe destacar las que actúan a nivel gástrico.

¿CUALES SON SUS SINTOMAS?

Los síntomas nucleares son vómitos frecuentes, dolor de estómago, intolerancia a muchos alimentos y pesadez después de comer.

Las exploraciones más rigurosas no ponen de manifiesto ninguna causa orgánica que los justifique.

Si al cuadro sintomático se asocia que no se encuentra hallazgos objetivos, y la existencia de un curso caprichoso de la enfermedad, generalmente crónico, podemos afirmar con bastante fiabilidad que nos encontramos ante una somatización gástrica o dicho en otros términos, ante manifestaciones orgánicas de causa psíquica.

Neurosis, depresiones y ansiedad son las causas más frecuentes de estas manifestaciones.

¿PUEDEN SER CAUSA DE INVALIDEZ?

La invalidez lógicamente no suele plantearse por este proceso, pero sí que se asocia a enfermos neuróticos o con padecimientos psíquicos, generalmente constitucionales o ambientales, que además añaden a la patología digestiva bajo diagnóstico de gastritis crónica, ulcera o hernia de hiato.

Es evidente que los síntomas no los inventa el enfermo ya que él en ningún caso querría padecerlos pero es la influencia de la esfera psíquica más allá de su voluntad la que los provoca.

Estas somatizaciones producen importantes limitaciones sociales ya que estas personas están sujetas a regímenes alimentarios estrictos, costumbres rígidas y hábitos que aunque sanos vienen perjudicar el proceso psíquico de fondo convirtiéndolos en unos grandes neuróticos.

El segundo problema que se plantea en estos casos es si se puede discutir el carácter crónico o no de estos procesos ya que no se puede hablar de cronicidad en algo que no tiene existencia, que no se encuentra en la realidad, ya que no hay lesión ni enfermedad aparente.

Por tratarse de una manifestación orgánica de un conflicto psíquico, la permanencia o no de la somatización va a depender de la curabilidad o no de la enfermedad psíquica inicial.

Si se trata de un problema de personalidad o neurosis constitucional difícilmente se podrá hablar de reversibilidad de la somatización digestiva.

Cuando son factores externos los que influyen como el estrés, cuando cesa este o se modifican las circunstancias, pueden suprimirse o mejorarse el síndrome digestivo.

Por tanto difícilmente estas somatizaciones darán lugar a una invalidez permanente ya que la somatización se puede prevenir, aprendiendo a manejar las emociones y sobre todo tomando conciencia de que las dificultades no deben evitarse sino resolverse, o de lo contrario el cuerpo se verá afectado.

Fdo. José Alberto Andrío Espina

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