Los derechos de clientela de las farmacias: ¿son bienes gananciales?

LOS DERECHOS DE CLIENTELA DE LAS FARMACIAS: ¿SON BIENES GANANCIALES?

Al hablar de los Derechos de Clientela nos vamos a referir a aquellos supuestos en que con carácter semipúblico y en un régimen, bien sea de monopolio o de mercado cautivo, se ejercen determinadas profesiones por la concesión de los poderes públicos.

Incluiremos dentro de este concepto supuestos muy variados, que van desde la humilde licencia de un taxista hasta el ejercicio de profesiones relevantes y altamente lucrativas como pueden ser los           Notarios, Registradores o Farmacéuticos.

Uno de los derechos con contenido patrimonial que viene íntimamente vinculado al ejercicio de determinadas profesiones o industrias, es el derecho a traspasar o presentar la clientela a quien sea el sucesor del titular mediante precio.

La Doctrina Francesa ha venido entendiendo mayoritariamente que el precio recibido por el traspaso de la clientela es total o parcialmente ganancial  y en tal sentido concluye que la Sociedad de Gananciales participa del precio del traspaso o presentación.

Hoy en día este género de negocios está sumamente limitado por la legislación en materia de protección de datos ya que el responsable del fichero, y quienes intervengan en cualquier fase del tratamiento de los mismos están obligados por el secreto profesional respecto de los mismos, así como el deber de guardarlos.

Los datos de carácter personal solamente podrán ser comunicados a una tercera persona para el cumplimiento de fines directamente relacionados por las funciones legítimas del cedente y cesionario, con el previo consentimiento del interesado.

Uno de los supuestos que mayor litigiosidad o Resoluciones Judiciales ha producido es el referido a las Oficinas de Farmacia.

En estos supuestos los Tribunales han entendido que al consistir la empresa o negocio en un bien, en una cosa nueva o distinta de cada uno de los elementos que lo integran, aglutinados por la actividad organizadora del empresario no ofrece ningún tipo de duda el carácter ganancial el referido negocio

Así se afirma que las farmacias son locales de negocios y así debe de conceptuarse todo establecimiento farmacéutico entendido como tal, no solamente el local y elementos accesorios del mismo, sino también el negocio o empresa comprensiva de las existencias, clientelas y derechos de trabajo.

El Tribunal Supremo ha distinguido entre los elementos no patrimoniales, de los cuales solo puede ser titular el propietario farmacéutico, de los elementos propiamente patrimoniales o de base económica, como podrán ser el local en donde se asienta físicamente la farmacia, las existencias, clientela y derecho de traspaso, así como los demás elementos accesorios de la actividad de farmacia.

Sobre estos últimos ha establecido la posibilidad de que sean absolutamente gananciales siempre que ese den los requisitos establecidos en el Código Civil.

La Doctrina anteriormente expuesta es en términos generales aplicable a otros supuestos, aunque no sin dificultades, pues si en la oficina de farmacia o estanco tenemos un negocio o industria perfectamente valorable, para cuantificar el rendimiento de una notaria o registro de la propiedad existirán mayores dificultades.

En conclusión podemos señalar que si los frutos del trabajo son gananciales y la Sociedad Consorcial asume los gastos ordinarios de explotación y las deudas, se debe llegar a la conclusión de que el aumento de valor experimentado mientras que dure la Sociedad de Gananciales, debe ser imputado a la misma en idénticos términos que con las Farmacias.

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