Los trastornos de personalidad y su incidencia laboral

Los trastornos de personalidad y su incidencia laboral

Los psiquiatras siempre han sentido la necesidad de diferenciar a un grupo de personas que no pueden ser consideradas como normales, ni tampoco como enfermos mentales.

Las personas con trastornos de personalidad tienen una serie de características o rasgos de su personalidad, que por su cantidad, intensidad o calidad de los mismos lo separan de las que son consideradas como normales.

Sin embargo estos rasgos no son lo suficientemente intensos, como para ser considerados dentro del campo de las enfermedades de tipo psicótico.

¿Qué síntomas padecen estos pacientes?

Pueden destacarse los siguientes:

  • Falta un equilibro entre los diferentes elementos de su personalidad.
  • No hay relación entre sus propósitos y sus actos, es decir, entre lo que son y querrían ser.
  • Son todos ellos egocéntricos y sus autocriticas no son nunca equilibradas, bien sea infravalorándose o excediéndose en su valoración.
  • Su estado de ánimo es con frecuencia irregular e inestable.
  • No suelen tener grandes déficits intelectuales.

El término trastorno de personalidad se opone al de psicosis y aunque etimológicamente signifiquen lo mismo, conceptualmente son opuestos.

Los científicos los distinguen según grupos que pueden ser: A, B y C

–          En el primero incluyen los trastornos paranoides, los esquizoides y los esquizotipicos.

–          Dentro del grupo B se incluyen los antisociales, el trastorno limite, el histriónico y el narcisista.

–          En el grupo C los obsesivos compulsivos, los dependientes y los evitativos.

 

¿Cuál es la diferencia entre psicosis y trastorno de personalidad?

 

La diferencia fundamental es por su cantidad y calidad. En los trastornos de personalidad no se crea nada patológico, no hay alucinaciones, ni ideas delirantes, típicas de la psicosis.

Mientras que en la psicosis se produce siempre una creación patológica, el paciente suele estar afectado por cronicidad en el tiempo y el enfermo psicótico, que hasta un determinado momento suele ser normal, de repente se ha trasformado.

Valoración Legal en el ámbito Laboral

Los trastornos de personalidad son enfermedades que persisten en el tiempo, incluso con un correcto tratamiento médico.

Su gravedad dependerá de cómo le afecte al enfermo la sintomatología, de la capacidad de adaptación a su enfermedad, y de la eficacia del tratamiento.

En la gran mayoría de los caso no produce ninguna Incapacidad ni para el autogobierno de la persona, ni la de sus bienes. Ni si quiera en los casos más graves puede llegar a producirse una anulación de la capacidad de gobernarse por sí mismo la persona, pues para ello tiene que existir el trastorno de personalidad con otra enfermedad mental.

Los trabajadores que padecen estos trastornos no pueden ser sometidos a un tratamiento, como si se tratase de una enfermedad común, y en la mayoría de los casos no suele haber ninguna mejoría, ya que se trata de enfermedades con un fuerte componente congénito.

En todos los casos se deberá realizar el diagnóstico clínico a través del test DSM-IV, y en los casos en que se considere que se ha producido una Incapacidad Permanente, debe demostrarse de forma razonada que la sintomatología afecta a los criterios de eficacia y Seguridad Laboral.

Deberá estudiarse igualmente la falta de rendimiento, y el riesgo para el trabajador y para terceros. Igualmente en el trastorno se deberá demostrar su cronicidad

Jose Alberto Andrío

aa-indemnizaciones.com

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