Los trastornos por ansiedad generalizada: ¿cuándo constituyen invalidez?

LOS TRASTORNOS POR ANSIEDAD GENERALIZADA: ¿CUÁNDO CONSTITUYEN INVALIDEZ?

Los trastornos por ansiedad generalizada, según la Doctrina Judicial, no suelen constituir invalidez, salvo cuando su afectación sea grave, permanente y crónica.

Los Médicos consideran que esta dolencia tiene que tener una duración mínima de seis meses para considerarla como trastorno. Visitar Abogado

Normalmente este no suele considerarse como invalidante y solo adquiere tal carácter cuando va asociado a otro de mayor gravedad, como por ejemplo una depresión grave.

De aquí puede deducirse que en si mismo estos trastornos, no son invalidantes si se les considera de una forma aislada.

La Invalidez Absoluta comprende las limitaciones orgánicas, anatómicas o funcionales que revistan una gravedad, así como una intensidad necesaria para impedir la dedicación del trabajador a toda ocupación o tarea.

Por lo tanto cuando se tiene capacidad residual y aptitud para determinados trabajos sencillos, sedentarios o similares, que solo requieren un esfuerzo físico pequeño o muy ligero,  no se podrá conceder la Incapacidad Permanente Absoluta.

Si que puede declarársela Incapacidad Permanente Total para el puesto concreto del trabajador cuando la enfermedad afecte a todas las funciones esenciales o las principales de su profesión.

Las dolencias psíquicas podrán tener repercusión en un trabajo concreto cuando sujetan al afectado a una gran tensión, disminuyen su capacidad de iniciativa y le quitan su capacidad de concentración, es decir, los datos expresivos de las lesiones tienen que tienen una incidencia notable en la capacidad de trabajo de la persona.

Cuando esta incidencia no es extrema, es decir, no la tengan en un permanente estado de postración, o le impidan relacionarse con personas, incluso de su entorno más intimo, no será constitutivito de Incapacidad Absoluta.

Sin embargo si se podrá cuando los síndromes depresivos se califican como severos e impiden la normal realización de cualquier tipo de trabajo, aunque la misma venga reforzada por la concurrencia de otras patologías.

Cuando estas dolencias, es decir, los trastornos psíquicos, impiden llevar a cabo actividades que exigen entrevistas y el desarrollo de relaciones interpersonales, como pueden ser en todas las profesiones relacionadas con el público, las mismas sí que constituyen Incapacidad.

Jose Alberto Andrío

aa-indemnizaciones.com

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.Más información sobre cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies