Negligencias y maltrato en las residencias de ancianos

Negligencias y maltrato en las residencias de ancianos

Muy a menudo nos encontramos con la situación de que un ser querido ya no es capaz de cuidar por sí mismo y la única opción viable a disposición de la familia es llevarlo a una residencia de mayores.Sin embargo, una vez que la transición se ha hecho a este centro, se deberá hacer un seguimiento continuado del mismo para saber si este está siendo atendido correctamente.El conocimiento de que puede estar sufriendo por abusos o negligencias por parte de sus cuidadores implicará conocer previamente cuales son los síntomas más comunes de maltrato y abandono en una residencia de ancianos.¿CUÁLES SON ESTOS SÍNTOMAS?

  • En primer lugar las escaras, que son lesiones producidas en la piel y el tejido subyacente como resultado de la presión prolongada sobre la piel.

Las escaras son a menudo asociadas con los pacientes que están postrados en una cama, pero también se pueden desarrollar en los talones, tobillos, caderas o los glúteos de las personas que tienen restringida su movilidad como son los pacientes que utilizan una silla de ruedas.Las ulceras se pueden evitar cambiando frecuentemente la posición del paciente a fin de evitar esa presión constante sobre determinadas áreas de su cuerpo.Si un ser querido está sufriendo úlceras por presión puede ser un signo claro de abandono.

  • Huesos rotos. Las personas mayores son más vulnerables a las fracturas debido a que su densidad ósea está disminuida, sin embargo, este tipo de lesiones pueden ser causadas también por abuso o negligencia.

Si un residente de un hogar de ancianos no se supervisa adecuadamente y se cae o experimenta algún tipo de lesión traumática, se puede producir la situación de que aparezca con huesos fracturados lo cual puede constituir negligencia.Sin embargo, el hueso roto también puede ser causado por la acción voluntaria o involuntaria de un empleado de la casa, lo cual constituye también un abuso más que probable.

  • Desnutrición. Esta puede ser causada por una enfermedad que el paciente sufra con anterioridad a la residencia, pero en tal caso la dolencia habría sido diagnosticada previamente y correctamente documentada.

La desnutrición también puede ser experimentada por un rechazo intencional de la residencia a proporcionar la cantidad adecuada o calidad de los alimentos y vitaminas que necesita el pensionista.
Si usted cree que su ser querido padece de desnutrición deberá consultar con un médico independiente exterior a la residencia de ancianos.
Si este considera que está recibiendo el apoyo nutricional correcto que requiere, y la desnutrición es evidente, deberá  buscar un abogado especializado de inmediato.

Colocar a un ser querido en una residencia de mayores es una decisión emocional de extraordinaria dificultad, por lo cual no debería preocuparse, sin embargo, en la práctica es conveniente el seguimiento del mayor para verificar que el cuidado que se le dispensa es el correcto.
Si observa alguno de los síntomas anteriormente señalados es de relevancia capital que usted se ponga en contacto con la dirección del centro y si no recibe  una respuesta que le parezca adecuada o convincente deberá ponerlo en conocimiento de las autoridades competentes y ponerse en contacto con un abogado que le pueda proporcionar la mejor asistencia jurídica posible ante tal necesidad perentoria.
José Alberto Andrío Espina

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