Pernoctas y alcoholismo del padre

Pernoctas y alcoholismo del padre

Pernoctas y alcoholismo del padre

El consumo de alcohol suele ir unido a actitudes violentas y en muchas ocasiones impide el desarrollo normal de la pernocta. En otras situaciones suelen ir unidas a otras circunstancias desfavorables que la limitan como puede ser la falta de condiciones anímicas.

Cuando el padre es alcohólico y hay evidencias o signos claros de conductas violentas, la exclusión de la pernocta o limitación puede afectar a cualquier edad que tenga el hijo.

Nos estamos refiriendo a supuestos en los que el padre no guardador presenta un alto grado de enolismo o tiene problemas emocionales de tipo depresivo.

En estos casos, el padre dependiente suele haber abandonado los tratamientos médicos con lo cual su curación no mejora con la intensidad suficiente, o en el peor de los casos ha empeorado.

En otras situaciones el alcoholismo ha producido diversos ingresos en psiquiatría, lo cual hace que se cree un ambiente de riesgo que haga que los Tribunales no hagan aconsejable la pernocta. En estos casos no se suele establecer limitaciones de edad sino que más bien el problema lo tiene el padre no guardador.

Se suele condicionar la concesión de las pernoctas en estos supuestos extremos hasta que el padre no guardador haya alcanzado un alto grado de rehabilitación en su enfermedad, es decir, que la situación sea de carácter estable y duradero.

No son infrecuentes los casos que como consecuencia de esta dependencia del alcohol se reduce el derecho de visitas al padre no custodio y sobre todo se eliminan las pernoctas por el alto grado de riesgo que puede suponer para los hijos.

Debemos tener en cuenta en este tema de las pernoctas, el derecho de visitas del progenitor que no tiene la custodia, no solamente es un derecho sino también una obligación, pero lo que es esencial es la protección de los menores y el alcoholismo puede ser una causa para limitar las relaciones entre el hijo y el padre o madre que se encuentra en esta desagradable situación.

Por tanto, cuando se acreditan motivos graves como la dependencia del alcohol se suele limitar el derecho de pernocta por el riesgo potencial que implica para el menor.

Los Tribunales han reflejado en varias sentencias este parecer, limitando a uno de los progenitores el estar en compañía de sus hijos menores, dado que esta adicción suele conllevar conductas agresivas y crea climas perturbadores para la salud psíquica del pequeño.

Así, suelen dictar Sentencias en las que los menores no duerman con el padre hasta que este no se haya recuperado, aunque sí que pueden permitir cierto grado de comunicación en mayor o menor extensión.

A&A Abogados

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