Plan de liquidación

Plan de liquidación

El Plan de Liquidación debe ser redactado por la Administración Concursal y presentado al Juez para su aprobación dentro de los 15 días siguientes a la notificación de la resolución de apertura de la Fase de Liquidación.

Sin embargo, si el Concurso es muy complejo, puede haber una prórroga de otros quince días.

El Plan de Liquidación debe ser siempre preparado por el Administrador del Concurso, sin embargo, la Ley Concursal exige al deudor que al solicitar el Concurso, pide la liquidación, que acompañe a la solicitud de Declaración, una Propuesta de Plan de Liquidación.

Esta Propuesta, que consta en el Procedimiento, debe ser utilizado por la Administración Concursal como base para la redacción del que se debe presentar al Juez en el plazo señalado.

En todo caso, el Plan de Liquidación es un documento que recogerá el proyecto o modelo de actuación ordenada y sistemática para la realización de los bienes y derechos de la Masa Activa.

La Ley Concursal exige que siempre que sea factible se contemple la enajenación unitaria del conjunto de los establecimientos, explotaciones y cualquiera otra unidad productiva de bienes y servicios del concursado.

Una vez presentado, el Secretario Judicial lo pondrá de Manifiesto a las partes, con ello se persigue hacerlo accesible a todos a quienes pueda interesar, como el deudor, acreedores y trabajadores.

Como quiera que sea, si el Plan de Liquidación propuesto supone la suspensión o extinción de contratos laborales, o la modificación de las condiciones de trabajo, es necesario antes de aprobar el Plan, dar cumplimiento los dispuesto en el artículo 64 de la Ley Concursal, esto es: El Juez debe convocar a los representantes de los trabajadores y al Administrador Concursal con vistas a conseguir un acuerdo sobre el aspecto referido, que de alcanzarse, deberá incorporarse al Plan de Liquidación que se apruebe, y de no conseguirse acuerdo, obliga al Juez a incorporar al Plan lo que resulte pertinente según la Legislación Laboral.

Como reglas de esta fase, se pueden establecer las siguientes:

  • Se procurará la enajenación conjunta de la empresa o al menos, de las unidades organizadas que sean susceptibles de realizar una actividad económica empresarial.

  • Una vez acordada la venta de la empresa en conjunto, o de algunas unidades productivas, esta se realizará mediante subasta, y solo si queda desierta, el Juez podrá acordar que se proceda a la enajenación directa.

  • Ya transmitida la empresa, o las unidades productivas, se considera a efectos laborales que existe sucesión de empresa y en este caso el Juez podrá acordar que el adquiriente no se subrogue en la parte de la cuantía de los salarios o indemnizaciones pendientes anteriores a la enajenación.

  • Los bienes y derechos de la Masa Activa se enajenarán según su naturaleza, esto es, por entrega directa, en Mercado Secundarios de Valores o en otros Mercados Oficiales a través del Notario, o como corresponda legalmente o de forma estatutaria.

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