Prejubilación, baja incentivada y jubilación anticipada

Prejubilación, baja incentivada y jubilación anticipada

Ríos de tinta se han escrito acerca de estos conceptos, que han sido tratados como sinónimos, puesto que tienen unos contenidos esencialmente diferentes. El concepto de prejubilación es un término acuñado por los interlocutores sociales obrantes en el mercado de trabajo, que sin embargo no existe en nuestro ordenamiento jurídico como término legal. Su contenido viene a significar un puente transitorio en el que el empleado cesa en la empresa con un determinado mecanismo compensatorio, hasta que por cumplimiento de una edad (60 – 61 años), pueda acceder a la prestación contributiva de la jubilación anticipada.

Por tanto, su auténtica finalidad, una vez expulsado el trabajador del mercado laboral, es facilitarle el acceso a una cobertura social, bien sea a través del desempleo, o bien adelantando la empresa, cantidades que cobraría el trabajador si continuara en activo.

Por baja incentivada debemos entender un cese voluntario del trabajador que percibe como compensación una indemnización dineraria, generalmente con un mínimo igual al despido, y en ocasiones superior a este. Las diferencias entre ambos conceptos son mínimas, porque tanto la prejubilación como la baja incentivada están impulsadas desde la dirección de recursos humanos, y compensadas con una mayor o menor intensidad.

La prejubilación y la baja incentivada tienen como denominador común, el que son despidos pactados, por lo que los empleados cuentan con escasas posibilidades de reinserción en el mercado laboral dada su edad, que oscila entre los 50 y 58 años.

No olvidemos que nada impide que el prejubilado o el cesado “voluntariamente” pueda volver a desempeñar un puesto de trabajo, lo cierto es que el factor biológico de la edad lo hace prácticamente imposible.

Pero lo que realmente es diferente, es la jubilación anticipada o la ordinaria, conceptos estos, que si, tienen un reflejo legal, y se encuentran dentro del ámbito protector de la Seguridad Social.

La jubilación ordinaria obedece a razones de edad, y en su modalidad contributiva consiste en una prestación vitalicia que será reconocida cuando habiendo alcanzado la edad legalmente establecida, se cese en el trabajo.

Por jubilación anticipada se entiende aquella situación donde, aunque no se tengan los 65 años, la edad para acceder a la prestación se reduce, siempre que se produzcan los supuestos excepcionales reconocidos por el Gobierno, los cuales pueden ser:

A los 64 años, de acuerdo con el RD 1194/85 de 17 d julio, los trabajadores pertenecientes a empresas que en virtud de convenios colectivos o pactos se hayan obligado a sustituir a aquellos en el trabajo, simultáneamente a su cese, por otros trabajadores inscritos en la oficina de empleo, a quienes se contratará como mínimo por un año, constando el trabajador al que se sustituye y sin que pueda tratarse de un contrato a tiempo parcial ni uno eventual.

A partir de los 60 años, en función de la Disposición Transitoria Tercera del Texto refundido Ley Seguridad Social, a quienes tuvieren la condición de mutualistas el 1 de enero de 1968.

A partir de 61 años, de acuerdo con el artículo 161 Texto Refundido Ley de la Seguridad Social a quienes se encuentren inscritos como demandantes de empleo durante un plazo de al menos 6 meses inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud de la prestación, acredite una contratación de al menos 30 años y la extinción del contrato e trabajo no se deba a su libre voluntad.

Jubilación anticipada de aquellos grupos profesionales de naturaleza peligrosa, insalubre y que acuse elevados índices de mortalidad, de acuerdo con el artículo 161 Ley General de la Seguridad Social. Nos referimos principalmente a profesionales tales como, por ejemplo, ferroviarios, mineros, profesionales taurinos, trabajadores del mar, o tripulantes técnicos de vuelo de compañías de trabajos aéreos.

Como conclusión diremos que en nada se parece la llamada prejubilación a la jubilación ordinaria, en cualquiera de sus modalidades, contempladas en la Ley General de la Seguridad Social. Los términos son similares, pero los contenidos de ambos términos, son esencialmente diferentes.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.Más información sobre cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies