Reparaciones urgentes ¿quién debe realizarlas?

Reparaciones urgentes ¿quién debe realizarlas?

Las reparaciones urgentes podrán ser realizadas por el arrendatario, siempre que se pruebe su necesidad y procedencia, pero deberá en todo caso comunicarlo a la propiedad del inmueble.

Pero igualmente pueden ser realizadas por el arrendador, esto obliga a la propiedad a que una vez terminadas las obras, se notifique al arrendatario por escrito cual ha sido la naturaleza y alcance, así como el importe pagado por tales reparaciones y la repercusión correspondiente, deducido los auxilios y ayudas públicas que haya pagado el propietario.

Por tanto estas reparaciones deberán ser notificadas al inquilino, el cual podrá adoptar las posturas que considere adecuadas a su derecho.

Cuando el inquilino arrendatario rechazase una elevación propuesta por el arrendatario y esta fuese ilegitima, el arrendador podrá optar entre reclamar las diferencias entre el que debieron ser hechas o resolver el contrato,  si fuese temeraria la oposición del arrendatario.

No procederá la resolución del arrendamiento, si el arrendatario consignase antes de contestar la demanda, las diferencias reclamadas.

En ambos caso la acción caducará en 3 meses a contar desde el día que la negativa se hubiese producido.

Otro supuesto diferente, es el que se puede producir cuando se causan los desperfectos en las conducciones de agua y la arrendataria no comunica al arrendador la necesidad de efectuar esas reparaciones, alegando que la propiedad ya conocía los desperfectos.

En este sentido los Tribunales han entendido que el arrendador, aunque tuviera conocimiento de esos daños, ello no exime a la arrendataria de la necesidad de comunicar al mismo, esas reparaciones necesarias y urgentes.

La ley impone al arrendatario la comunicación ineludible al arrendador en el plazo posible más breve.

La expresión que utiliza la ley con el verbo deberá, reitera la obligación de facilitar al arrendador, la verificación directa y que en todo momento y previa comunicación a este podrá realizar las que sean urgentes para evitar un daños inminente y exigir su importe al inquilino.

Por tanto, ese deber de comunicación del arrendador, no puede eludir la obligación de la arrendataria por creer que el dueño puede conocer por otras fuentes que existen esos desperfectos y tiene la obligación de repararlos.

Cuando el arrendador si conoce la existencia de los daños producidos en el piso por inundaciones o filtraciones, sin que pese a su conocimiento se hubiese interesado en atender las reparaciones necesarias, ello permite a los Tribunales entender que ha habido una actitud de indiferencia y voluntaria omisión.

Se produce entonces el conocimiento de la necesidad de la reparación y la omisión de toda reposición por los daños ocurridos en la vivienda, pudiéndose en estos casos derivar la obligación de indemnizar al propietario.

Por el contrario el arrendador, no vendrá obligado a realizar estas reparaciones necesarias cuando el deterioro sea imputable al arrendatario, por ejemplo, cuando se haya producido un uso inadecuado del inmueble.

A&A Abogados

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