Visitas de los hijos: ¿cuándo pueden suspenderse?

VISITAS DE LOS HIJOS: ¿CUÁNDO PUEDEN SUSPENDERSE?

Uno de los supuestos admitidos por la ley para la suspensión de las visitas del padre se produce cuando existen episodios de violencia entre los progenitores o bien contra el propio hijo menor con quien se pretende ejercer el derecho de comunicar con él.

La Ley de Protección Integral contra la Violencia de género establece que el Juez podrá suspender para el inculpado por violencia el ejercicio de la patria potestad o de la guarda y custodia respecto de los menores que sean hijos suyos.

El derecho de visitas es el corolario lógico del de guarda y custodia,  es decir, de que las medidas judiciales sobre el cuidado y educación de los hijos, sean siempre adoptadas en su beneficio.

El Código Civil establece cuando concede al padre y a la madre que no tenga consigo a los hijos menores el derecho a visitarlos, de comunicarse con ellos y a tenerlos en su compañía en el tiempo, modo y lugar que se determine judicialmente.

Igualmente este derecho puede limitarse o suspenderse si se dieran graves circunstancias que así lo aconsejen o simplemente si incumpliesen gravemente los deberes impuestos en la Sentencia Judicial.

Esta limitación puede surgir y de hecho surge, cuando existe el peligro potencial de que se retenga al menor desplazado por su padre o madre a un país distinto para cumplir el régimen de visitas establecido en la Sentencia.

En este supuesto, la limitación al ejercicio del derecho de visitas solo estaría justificada si se acredita verdaderamente ese riesgo de retención, que en definitiva puede vulnerar gravemente los deberes impuestos en Resolución Judicial.

En estos casos será el Juez de Familia el que deberá echar manos de fórmulas imaginativas tanto de garantía como económicas, que no alteren la libertad de desplazamiento o residencia del niño y de los padres.

Se trata en definitiva de establecer un efecto disuasorio sobre todos aquellos padres o madres que se sintiesen tentados a recurrir a un secuestro del menor, evitando de esta forma los abusos y fraudes que se puedan cometer con motivo del derecho de visitas.

La Ley establece que el incumplimiento reiterado de las obligaciones tanto por parte del padre guardador como del que no tiene la custodia podrá dar lugar  a la modificación por el Tribunal del régimen de guarda y visita.

Se protege de esta forma no la Sentencia Judicial, sino el interés del pequeño en estar y comunicarse con el padre que no tenga la custodia.

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